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En
un desenlace previsible de la definición del Apertura, Saprissa
se hizo fuerte una vez más en el Morera Soto y al igual que en
la fase regular, le ganó 2-0 a Alajuelense con dos tantos de Alonso
Solís -termina como goleador del certamen- al 39' con una definición
de derecha y al 73' de penal, para sentenciar un claro 3-0 en
el global y así coronarse campeón en la casa del archirrival.
Los roles estaban definidos desde antemano, y ambos lo cumplieron
a cabalidad. El lastre del choque de ida dejaba con toda la obligación
al conjunto local, que de todas maneras no quiso arriesgar desde
el planteamiento del técnico, con ir a buscar el partido desde
el primer minuto. Y ponía al Monstruo en una situación en la que
se siente cómodo, para contragolpear.
Mucha posesión de pelota y poca
producción la de la Liga, porque si bien los volantes se cansaban
de manejar el esférico, no creaban situaciones claras y los delanteros
no encontraban movimientos para desequilibrar. Incluso fueron
los ataques súbitos de los morados los que llevaron mayor peligro,
como un par de llegadas de Alpízar con cabezazo que pasó muy cerca
y otro remate desviado.
No golpeaba y lo golpearon
A todo esto, fue recién a los 28 minutos que el local arrimó
con una carga más importante de peligro al área rival, con un
disparo de Hernández que Porras contuvo con dificultad tras una
buena combinación. Pero la visita respondió otra vez con una definición
de Alpízar que encontró bien ubicado al arquero Alfaro, aunque
las circunstancias denotaban la tendencia más cualitativa de los
morados.
Como el mediocampo rojinegro no distribuía el balón con inteligencia
y los atacantes estaban escondidos, pasó lo que tenía que pasar.
Otro contragolpe de Saprissa y, ahora sí, buena resolución para
clavar un cuchillazo certero al corazón manudo. Alpízar combinó
con Centeno y un pase del volante dejó al delantero mano a mano
contra Salazar. Ganó y dio un pase genial a Alonso Solís, que
ante el clásico resbalón de Michael Rodríguez, definió de derecha
contra el palo y salió festejando.
Asunto terminado temprano
La historia estaba sentenciada a pesar del tiempo que faltaba
a esas alturas. Y más con la forma en que se planteaba el trámite
del encuentro. La única más o menos clara que tuvo Alajuelense
fue con un pase de Montero que Núñez no supo aprovechar y desvió
su remate. Mientras, los morados tocaban la puerta de otro gol
y Alpízar se lo perdió tras una gran jugada colectiva desde propio
campo.
El desarrollo del juego daba para otra anotación morada, y llegó
gracias a una falta de Salazar sobre Bolaños dentro del área,
y el penal convertido por Solís, en su tercer gol de los cuatro
anotados por Saprissa en la serie. La Liga nunca tuvo arrojo como
para ir a buscar algo más y el partido se diluyó, así como el
Apertura. Saprissa se quedó con el título con autoridad en el
cruce final frente al rival de siempre, que no estuvo a la altura
de las circunstancias. Otra vez, el morado llega a lo más alto
del fútbol tico y festeja. |